La misión de los materiales
absorbentes acústicos es evitar la reflexión del
sonido que incide sobre ellos.
Toda fuente de ruido en el interior de un local produce más ruido que
en el exterior, debido a que el local impide la salida del ruido y actúa
como amplificador.
Fábricas, teatros, restaurantes, auditorios, etc., deben
tener la absorción suficiente para evitar problemas de ruido.